El ratón blanco tiene una presencia visual muy particular: destaca por su pelaje claro, sus orejas delicadas y la posibilidad de jugar con sombras casi imperceptibles. En este dibujo, el blanco no significa dejar todo vacío, sino explorar matices crema, gris perla o rosa suave.
Este tipo de ilustración es útil para explicar que colorear también consiste en diferenciar luces y volúmenes. Los ojos, los bigotes y las pequeñas patas pueden marcar el carácter del animal sin necesidad de usar muchos colores. Un dibujo de ratón blanco para colorear enseña a mirar lo sutil.
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