Un ratón blanco caminando para colorear muestra el cuerpo en transición, con una pata adelantada y la cola equilibrando el movimiento. La escena es tranquila, pero no estática; sugiere un desplazamiento breve, quizá hacia comida, refugio o simple exploración.
La dificultad interesante está en mantener el pelaje luminoso sin dejarlo plano. Sombras bajo el vientre, un toque gris en la base de la cola y rosados suaves en orejas y patas bastan para dar volumen. La postura caminando también ayuda a reconocer cómo se organiza el cuerpo de un roedor al moverse.
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