Las vueltas cerradas de este dibujo de cobra monocelada enrollada para colorear crean una imagen compacta, casi circular. Esa forma resulta excelente para practicar atención visual, porque el cuerpo se cruza y cambia de dirección varias veces. La capucha, con su marca característica, rompe la repetición y se convierte en el punto de mayor interés.
La cobra monocelada debe su nombre a una mancha que recuerda a un solo ojo. En una versión enrollada, ese detalle puede recibir un color más intenso para destacarlo del resto del cuerpo. La lámina también permite explicar cómo las serpientes reducen su exposición al entorno cuando se recogen, conservan calor o permanecen atentas sin desplazarse.
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