La azul común es pequeña, pero su color la hace inolvidable cuando aparece entre hierbas bajas y flores diminutas. Este dibujo de mariposa azul común para colorear permite valorar especies cercanas, de esas que podrían encontrarse en un paseo por un parque o un camino rural.
Los azules pueden variar mucho: celeste, lavanda, gris azulado o incluso tonos plateados según la luz y el sexo del ejemplar. En la lámina, las alas no necesitan grandes adornos para resultar interesantes; basta con cuidar los bordes, el cuerpo fino y la sensación ligera del vuelo. También es una buena ocasión para hablar de escala: algunas mariposas llamativas no son grandes, y aprender a observar lo pequeño forma parte de la educación naturalista.
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