Un dibujo de dragón volador para colorear siempre trae una pregunta escondida: ¿hacia dónde va? Puede dirigirse a una montaña, sobrevolar un reino, cruzar un mar o regresar a su guarida. La posición en el aire convierte la imagen en una escena abierta, lista para completar con imaginación.
El vuelo permite jugar con sensaciones de altura. Colores claros alrededor de las alas pueden sugerir luz; tonos profundos en el cuerpo dan presencia a la figura. La cola suele funcionar como línea que guía la mirada, mientras la cabeza marca el destino. Este tipo de dibujo combina bien con actividades de narración breve, descripción de paisajes y creación de mundos fantásticos.
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