El sombreado aporta una lectura más avanzada del volumen. En un Muñeco de Nieve sombreado para colorear, las zonas oscuras no son suciedad ni decoración: indican dónde llega menos luz. Las curvas del cuerpo, el borde del sombrero o la unión entre las bolas pueden mostrar profundidad con tonos muy suaves.
Trabajar sombras en nieve requiere sutileza. Grises fríos, azules pálidos o violetas claros funcionan mejor que negros fuertes, porque mantienen la sensación de blancura. Este dibujo es adecuado para observar de dónde podría venir la luz y cómo afecta a una forma redonda. No hace falta complicarlo: unas pocas capas suaves ya pueden convertir una silueta plana en una figura con presencia.
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