El descanso también cuenta una historia. En este dibujo de iguana azul descansando para colorear, la postura tranquila permite centrarse en el volumen del cuerpo, la caída de la cola y la manera en que las patas se acomodan sobre la superficie. Los tonos azules pueden variar mucho: desde un azul piedra hasta un turquesa luminoso en pequeñas zonas.
Los reptiles alternan actividad y reposo según la temperatura, la luz y sus necesidades. Una iguana quieta no está desconectada del entorno; puede estar regulando su calor corporal, observando o ahorrando energía. La iguana azul ofrece una excelente oportunidad para practicar sombras suaves, porque el color frío se vuelve más interesante cuando se combina con grises, violetas discretos o reflejos claros.
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