Este nuevo enfoque de una iguana negra puede destacar por su fuerza gráfica. Un dibujo de iguana negra para colorear no tiene por qué resolverse con un solo lápiz oscuro; la piel puede construirse con capas de gris, marrón, verde profundo y pequeñas luces en las escamas. Así el animal conserva su presencia sin perder detalle.
En la naturaleza, los colores oscuros suelen cambiar según la luz del sol, la humedad o el ángulo desde el que se mire al animal. Por eso, una iguana de apariencia negra puede revelar matices inesperados. Esta lámina resulta interesante para practicar contraste: fondo claro contra cuerpo oscuro, sombras bajo las patas y una cresta que puede resaltarse con un borde más luminoso.
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